Guillermo López Linares

Licenciado en Ciencias Ambientales, toda su carrera profesional ha gravitado alrededor del la comunicación digital. Pero desde hace un par de años se ha lanzado al papel, creando la magnífica revista Salvaje, sobre naturaleza y campo.


¿Qué es lo que más le preocupa hoy?

El ruido. Disponemos de toda la información científica para considerar la crisis climática y ecológica como las absolutas prioridades que son, pero en pleno 2021 todavía no ha calado como debería en la sociedad, y creo que eso se debe a la saturación informativa y emocional en la que estamos sumidos. Tenemos el ejemplo reciente de la COVID, a pesar de que las vacunas son un milagro científico y un triunfo para toda la humanidad, la conversación pública no está celebrándolo sino enfangada en discusiones partidistas.

 

¿Qué se puede hacer para solucionarlo?

Creo que los comunicadores deberían hacer un esfuerzo por hacer sus mensajes tan claros y contundentes que apagasen cualquier opinión interesada o conspiranoica. Y creo que los entes públicos deberían ser mucho más transparentes y explicar mucho más, y mejor, sus decisiones. Cuando enseñas a la gente el proceso mental y de negociación, las dudas a las que te has enfrentado, las posibles incertidumbres que todavía tienes, el público oyente lo comprende y agradece la confianza depositada. Pero ahora mismo muchos de esos procesos se desarrollan detrás de cortinas opacas, y ahí es donde surgen los recelos.


¿Qué se está haciendo bien?

La ciencia. Nuestro conocimiento científico y técnico va 100, 200 años por delante del político, económico y social, que en muchos casos sigue anclado en teorías del siglo XIX. El éxito tan rotundo de las vacunas nos deja claro que la ciencia es nuestra arma más fuerte con mucha diferencia; debemos basarnos en ella y usarla mucho más.

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